No reconocer la enorme importancia socioeconómica que tienen las MYPES ha sido uno de los principales fallos de las políticas económicas y sociales en El Salvador.
Las micro y pequeñas empresas (MYPES) en los países en desarrollo desempeñan diversas funciones en la economía, ya que no solo ofrecen bienes y servicios en el mercado, sino que también son fuentes de empleo familiar, medios de subsistencia y oportunidades de autoempleo. Además, se presentan como alternativas para los trabajadores desempleados, mecanismos de empoderamiento económico de las mujeres, protección contra la violencia de género y factores de arraigo frente a la migración. La relevancia de cada una de estas dimensiones varía según el nivel de desarrollo y la realidad socioeconómica de cada país. Sin embargo, estos emprendimientos desempeñan un papel fundamental como fuente de bienestar para numerosas familias y como impulsores del crecimiento económico. Por esta razón, suelen ser beneficiarias de diversas políticas públicas diseñadas para fomentar su desarrollo.
