El informe “Estado de la MYPE 2025: La otra cara de la economía” confirma que el futuro económico de El Salvador descansa en sus micro y pequeñas empresas. Los hallazgos muestran que superar los desafíos que enfrenta este sector —financiamiento asfixiante, informalidad persistente, digitalización incompleta y ausencia de políticas de cuidado— no es un asunto aislado, sino una apuesta estratégica por el bienestar colectivo.
El Salvador no se entiende sin sus micro y pequeñas empresas (MYPES). Ese es el mensaje central del tercer informe “El Estado de la MYPE 2025: La otra cara de la economía”, presentado como resultado del trabajo conjunto entre el Observatorio MYPE de la Fundación de Apoyo Integral (FUSAI) y el Programa El Salvador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).
Este estudio, junto a los dos anteriores, ofrecen la radiografía más completa hasta la fecha sobre un sector que sostiene buena parte de la economía nacional, pero que rara vez recibe la atención ni el respaldo que merece.
